¿Cuando eras joven te sentías cansado y aburrido en la escuela?
Si crees que tus hijos no deberían asistir a una institución educativa, piénsalo mejor, actualmente las personas más exitosas y quienes han aportado al cambio de nuestra sociedad tienen grados académicos en las mejores universidades del país, si estas indeciso te serán muy útiles estos 5 argumentos a favor y 3 en contra acerca de la escuela como la herramienta de formación de tus hijos.
1. Los niños necesitan socializar
Andrade señala que “El éxito escolar
se da en la medida en los sujetos logran ser socializados” (p. 2), socializar
significa que tus hijos podrían introducirse gradualmente y con éxito a la
sociedad, participarían mediante su rol social dentro de un espacio homogéneo.
Sin asistir a la escuela no podrían practicar sus conocimientos en un ambiente
simulado y controlado.
2. El futuro demanda preparación
En las grandes urbes existe una
demanda de profesionales capacitados, pero lejos de lo que quiere la sociedad,
debes recordar que tus hijos no tienen los mismos intereses ni las mismas
capacidades que otros estudiantes.
3. La calidad escolar
El currículo es establecido desde
las instituciones de gobierno dedicadas a la evaluación de las labores
docentes, los contenidos en los libros de texto y la forma en que se administran
los centros educativos, todos los centros de educación deben cumplir ciertas
normas, por ello estarás seguro de que tus hijos recibirán los conocimientos
fundamentales.
4. Las demandas sociales
Las escuelas proveen no solo las
bases teóricas, también se enfocan en promover el uso de nuevas habilidades
entre los estudiantes, actualmente los trabajos más valorados son puestos que
demandan la resolución de problemas.
5. El modelo educativo centrado
en el estudiante
La socialización de los valores y
los conocimientos se da desde las diferencias de cada individuo, por ello el conocimiento
oficial se debe relacionar con el contexto de los estudiantes.
Por otro lado, si te preguntas
cuales son los riesgos del sistema escolarizado, hay tres consideraciones importantes:
1. La autonomía de tus hijos
Puede que a pesar de que los
menores vayan a una escuela con alto grado de disciplina y con profesores tradicionales,
terminen experimentando la cultura de resistencia “puede ir desde la
resistencia pasiva a los requerimientos educativos, producto del desinterés” (Andrade,
p. 4), para contrarrestar este problema a lo largo de los años se estableció la
práctica de la autonomía relativa, permitiendo espacios en los que participan
en la construcción de los conocimientos y en las dinámicas principalmente los
estudiantes, apuntando a ser dueños de su propio aprendizaje.
2. Limitaciones en el currículo escolar
Algunos teóricos como Bonal (1997)
afirman que una de las funciones de la educación es el control social, lo cual
implica que tus hijos no aprendan conocimientos que les ayuden a desarrollar
capacidades como las artísticas, ya que no resultarían útiles para un obrero
cuyo trabajo es dar mantenimiento a la maquinaria de una fábrica, (citado por
Andrade, p. 1). Debido a la demanda social encontrarías dificultades para que
tus hijos adquieran conocimientos que no son “útiles” en la vida profesional.
3. La vigilancia como padres
Finalmente, la educación de los
hijos ha sido reducida por algunas familias al hecho de depositar a los menores
en una institución, quienes al volver a casa ya no se les cuestiona acerca de
sus tareas, lo que hicieron o las experiencias que vivieron, el rechazo y la
falta de motivación de los hijos puede manifestarse en un mal desempeño escolar.
Si tus hijos van a la escuela y nunca les ayudaste con sus tareas, es muy
probable que, en el futuro, ellos tampoco vean las bondades del sistema
educativo para tus nietos.
*Nota: Visita el apartado “9. Referencia” para consultar la
bibliografía utilizada.

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