5. Relato "Reproducción o resignificación"

Crónica de un cumpleaños o el día en que aprendí a pintar


Por: Karla López


El día de mi décimo cumpleaños es tan especial que lo recuerdo como si hubiera ocurrido ayer. Era el 5 de Agosto de 2001 y faltaban 2 semanas para ingresar a la escuela en un nuevo ciclo escolar. Nunca he sido fan de los cumpleaños pero ese día fue especial, ya que fue el inicio de mi carrera artística, esa mañana mis padres me obligaron a levantarme a las 9:00 horas entre las típicas "mañanitas", el pastel y los regalos.

Quería regresar a dormir más pero los regalos envueltos me llamaban, corrí empeñada en destruir los envoltorios pero antes de llegar mi madre me recordó que había una serie de pautas, un "ritual" para los cumpleaños en familia, mis abuelos nos enseñaron la importancia de la celebración en familia, si bien esto implicaba la posibilidad de más regalos de mis primos, tíos o parientes lejanos, también demandaba una espera más larga.

Acepté participar en el evento y esperar el momento de abrir mis regalos. Este es uno de esos eventos especiales en donde se rompe la vida cotidiana entendida por Berger y Luckman como una realidad interpretada, desde una significación subjetiva y dentro de un mundo coherente (p. 34). 

A las 13:00 horas se rompieron las pautas de mi realidad cotidiana, mi tío llegó a felicitarme, gritándome en la cara, mis primos llegaron a esculcar entre mis regalos a ver si lograban ver el interior de las cajas forradas, mis tías llegaban con montones de trastes llenos de comida, mis primas estaban celosas y reclamaban furiosas el hecho de haberme comprado regalos tan grandes y caros, muchas de estas situaciones me incomodaron porque entendí las emociones que me expresaron aún sin que me lo dijeran de manera explícita, pero "...no puedo existir en la vida cotidiana sin interactuar y comunicarme continuamente con otros." (Berger y Luckman, , p. 38).

El reloj de pared de mi abuela avisaba que eran las 14:00 horas, lo cual dentro de la rutina de las mujeres en mi familia significa que es el momento de preparar la comida, las mesas y otros detalles, mientras que para los niños era hora de jugar. La actitud natural que de acuerdo a Berger y Luckman es el sentido común (p. 39) , hizo que mis padres retiraran a mis primos mayores de edad de los juegos infantiles, ya que con un peso de 89 kilogramos y más podrían aplastarnos al brincar en los juegos.

En mi familia la comida tiene un significado en particular, simboliza el amor de las mujeres hacia todos los miembros y el hecho de no consumir los alimentos es una gran ofensa, con ese precedente, dieron las 16:00 horas y era obligatorio que la familia se sentara a lo largo de 4 mesas que formaban un cuadrado y en el centro se encontraba una pequeña mesa infantil con sillas y un pastel, de inmediato mis abuelos empezaron a cantarme y mis padre me levantó sobre su espalda para que todos pudieran verme, debido al grado de anonimato, que de acuerdo a Berger y Luckman depende de la regularidad de la comunicación, interés e intimidad (p. 49), hay ciertos familiares a los que no recuerdo haber visto en ese momento y solamente remitiéndome a las fotografías puedo comprobar que estaban allí.

Otra alarma anunciaba las 17:00 horas, la mayoría de mis familiares habían terminado su comida y mediante el sistema de signos gesticulatorios, nos comunicaban su satisfacción, su cansancio y las ganas de retirarse antes de que anocheciera. Así logré presionar a mis padres para que me permitieran abrir los regalos, el primero era una pantalla mágica para dibujar, el segundo era una pantalla luminosa para dibujar con pequeños focos de colores, el tercero era un paquete escolar con muchos colores de madera, plumones y otros artículos cuya función se reducía al dibujo, el cuarto era un cuaderno de hojas blancas, el quinto era un paquete de acuarelas, papel y pinceles, el sexto era un pequeño caballete de madera, los demás no tenían nada que ver con el arte y no los recuerdo.

Después de agradecerle públicamente a cada uno de mis familiares por su presencia en mi fiesta, dieron las 18:00 horas y mis familiares se despidieron  con una frase constante "Ya vimos, ya comimos, ya nos vamos" con esta frase las experiencias bibliográficas son reales de manera objetiva y subjetiva (Berger y Luckman, , p. 56). 

Un par de pinceladas bastaron para que mi primo se interesara en conversar cara a cara conmigo, hablamos acerca del arte y como él había convencido a la mayoría de mis familiares para que me regalaran algo más útil que los juguetes, en ese momento él me dio consejos y me enseñó paso a paso a dibujar animales desde figuras geométricas, sus palabras fueron "con el tiempo tendrás práctica para dibujar estos animales en diferentes posiciones" y antes de retirarse me retó a que la siguiente semana dibujara "algo que no existe".

El final del día se acercaba, mi primo se despidió a las 20:00 horas y se marchó con el resto de mis familiares, yo me quedé pintando hasta las 21:00 horas momento en que caí dormida.

El día de hoy comprendo que aprendí a dibujar mediante la reproducción de las técnicas que mi primo me enseñó pero al estudiar arte de manera formal me topé con los problemas de la representación de ciertos objetos sólidos, el movimiento, la dirección, la luz, las formas y los tamaños, allí es donde se me presentaban aprendizajes que resignificaban las bases de mi arte.  


*Nota: Visita el apartado “9. Referencia” para consultar la bibliografía utilizada. 



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